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martes, 16 de abril de 2024

ACTIVIDAD INTELIGENCIA EMOCIONAL TÍTULO: EL ÁRBOL DE LA VIDA

ACTIVIDAD INTELIGENCIA EMOCIONAL
TÍTULO: EL ÁRBOL DE LA VIDA

CURSO: 6º Primaria

OBJETIVO/S:
1. Reconocer sentimientos y mejorar la imagen que se tiene de sí mismos.
2.Mejorar autoestima y autocontrol
3.Fomentar las habilidades sociales y la participación en la escuela

DURACIÓN: 2 sesiones de 55 minutos.

MATERIALES: Folios, colores, pinceles y todo el material que el alumno considere necesario.

DESCRIPCIÓN DE LA ACTIVIDAD:
SESIÓN 1:
Dialogaremos con los alumnos sobre la vida de un árbol y les enseñaremos a aplicar lo
aprendido a sus vidas. Relacionaremos cada parte del tronco con una etapa de nuestra vida,
así las raíces y el inicio del tronco representará nuestro pasado , el tronco y las ramas
principales el presente y las flores y frutos aquello que nos gustaría llegar a ser o alcanzar en
un futuro.
En un folio en blanco o cartulina y utilizando los materiales que deseen, cada alumno dibujará
el árbol de su vida y le dará la forma, textura, color, etc que crea más acorde a lo que desee
expresar.
SESIÓN 2:
Con los árboles finalizados, cada alumno tendrá la oportunidad de exponer y explicar el por
qué de su árbol centrándose en todos aquellos aspectos que considere relevantes: raíces
profundas o superficiales, ramas largas o cortas, etc. Así podrán reflexionar y tendrán la
oportunidad de detenerse a mirar hacia dentro, conocer qué piensan de ellos mismos o incluso
por qué reaccionan de una determinada manera a ciertas situaciones, y así poder tener
siempre la oportunidad de crecer y mejorar como personas.

EVALUACIÓN:
Recogeremos todos aquellos aspectos que consideremos más relevantes y que puedan ayudar
a los alumnos a conocerse mejor y saber el concepto que tienen de ellos mismos. Se les dará la
oportunidad de mirar hacia dentro y entender aspectos de su vida (relaciones sociales,
actitudes, etc) y se les permitirá valorar aquellos aspectos a mejorar con el fin de crecer como
personas.

miércoles, 10 de enero de 2024

"Entierro el no puedo"

ACTIVIDAD INTELIGENCIA EMOCIONAL

CURSO: Todos los niveles

OBJETIVO/S:
1.Ir progresivamente adquiriendo mayor confianza en sí mismo.
2.Alejar los pensamientos negativos.

DURACIÓN: sin duración determinada

MATERIALES: caja o bote, folios y lápices

DESCRIPCIÓN DE LA ACTIVIDAD: cuando un niño vaya a hacer algo y diga "no puedo", "no sé" o
alguna frase que entone que no sabe hacerlo, le daremos un trozo de papel para que escriba
en él esa palabra negativa y la entierre en el bote. Y en su lugar tiene que decir "puedo y lo
haré".

EVALUACIÓN: poco a poco irán tomando conciencia de las veces que dicen esas palabras
negativas e irán cambiándolas.

miércoles, 15 de noviembre de 2023

ACTIVIDAD INTELIGENCIA EMOCIONAL Resolución de conflictos mediante las habilidades sociales

ACTIVIDAD INTELIGENCIA EMOCIONAL
TÍTULO: Resolución de conflictos mediante las habilidades sociales.

CURSO: 5º

OBJETIVO/S:
1. Conocer y diferenciar los comportamientos agresivos, asertivos y pasivos.
2. Vivenciar las diferentes maneras de comportarse.
3. Analizar e interpretar las conductas agresivas, asertivas y pasivas.

DURACIÓN: 1 sesión de 1 hora para la explicación y vivencia de ejemplos de los diferentes
comportamientos. Y el tiempo que requiera la resolución de los conflictos que vayan
surgiendo entre los alumnos/as a lo largo del trimestre.

MATERIALES: Ninguno

DESCRIPCIÓN DE LA ACTIVIDAD:
Primer día: charla con vídeos y ejemplos de casos sobre la agresividad, asertividad y pasividad.
Se hará como un teatro por parejas dónde los alumnos/as resuelven situaciones de conflictos,
con los tres tipos de comportamientos, que pueden surgir entre compañeros y que ellos vean
cuál es la forma correcta de solucionarlo.
De esta forma se intenta que los alumnos resuelvan los conflictos de forma asertiva entre
ellos, sin que intervenga un maestro, a lo largo del trimestre.
La maestra irá preguntando y anotando situaciones que han podido ser resueltas de forma
asertiva. De no ser así intervendrá explicando de nuevo cómo se debe hacer para llegar a un
buen entendimiento y respeto entre ellos.

EVALUACIÓN:
Evaluación de la actividad mediante un registro dónde se tenga en cuenta todas las
anotaciones de la resolución de conflictos, realizadas a lo largo del trimestre, y de esta forma
ver si se han cumplido los objetivos .

Y evaluación de los alumnos/as con preguntas como: sí no regular

He aprendido las diferencias entre agresividad, asertividad y pasividad.

Resuelvo mis problemas de forma asertiva sin ayuda de un maestro
Escucho y entiendo la opinión de mis compañeros aunque sea contraria a la mía.
Ha cambiado mi forma de resolver los conflictos

jueves, 19 de octubre de 2023

ACTIVIDAD INTELIGENCIA EMOCIONAL El entierro del no puedo

ACTIVIDAD INTELIGENCIA EMOCIONAL

TÍTULO: El entierro del no puedo

CURSO: Todos los niveles

OBJETIVO/S:
1.Ir progresivamente adquiriendo mayor confianza en sí mismo.
2.Alejar los pensamientos negativos.

DURACIÓN: sin duración determinada

MATERIALES: caja o bote, folios y lápices

DESCRIPCIÓN DE LA ACTIVIDAD: cuando un niño vaya a hacer algo y diga "no puedo", "no sé" o
alguna frase que entone que no sabe hacerlo, le daremos un trozo de papel para que escriba
en él esa palabra negativa y la entierre en el bote. Y en su lugar tiene que decir "puedo y lo
haré".

EVALUACIÓN: poco a poco irán tomando conciencia de las veces que dicen esas palabras
negativas e irán cambiándolas.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Programa de apoyo conductual positivo


Diseño de medidas preventivas de conductas desafiantes en  situaciones de crisis y tener previsto algunos pasos o procedimientos a seguir:

1.- Ignorar la conducta problemática (cuando sea posible)

2.- Proteger al sujeto, o a los otros, de las consecuencias físicas de la conducta.

3.- Contener momentáneamente al sujeto durante los episodios de la conducta problemática.

En ocasiones puede ser necesario si está solo un adulto con un grupo de alumnos, aislar a la persona, acompañándole a una zona libre del espacio posible o, al revés, llevar al resto del grupo a una zona más segura y supervisar a la persona que está en situación de crisis. Es importante solicitar ayuda de manera controlada, para ello puede utilizarse un timbre con contraseña o mediante un recurso más normalizado usando un interfono. Retirar la contención de manera gradual, es decir, en la medida que la persona va desistiendo de su intención de, por ejemplo, agredir.

4.- Retirar o evitar todo lo que pudiera provocar peligro (p.e., producir lesiones a la persona).

5.- Proporcionarle señales (conocidas técnicamente como "estímulos discriminativos”), que suscite una conducta no problemática. A veces da resultado hablarle con calma y tono comprensible, expresándole frases cortas y con pocas gesticulaciones. Realizar una valoración, en base a los conocimientos que poseemos sobre el curso de la situación en crisis que haya presentado antes, con el fin de hacernos una composición de lugar de las necesidades que vamos a precisar o de los recursos que anteriormente ha sido preciso emplear.

6.-Prestarle apoyo emocional positivo, informándole de la mejoría que vaya teniendo y recordándole que nos tiene a su lado para ayudarle. Es muy importante sacar partido entre las crisis. El mejor momento -como venimos repitiendo reiteradamente- para poner en marcha una interacción en problemas de comportamiento es cuando éstos no tienen lugar, cuando no se dan.

Programación basada en el modelo de apoyo conductual positivo:

a) Manipulaciones ecológicas. Con frecuencia, la aparición de conductas desafiantes son consecuencia de la interacción entre las necesidades individuales de la persona y el contexto ambiental o interpersonal en el que se desenvuelve. Por lo tanto, habrá que establecer cambios físicos, programáticos e interpersonales, que puedan influir positivamente en la aparición de conductas desafiantes. Precisamente, la evaluación funcional nos permite identificar esos factores ambientales para actuar sobre ellos, modificándolos y, de esa manera, modificar las conductas alteradas o inadecuadas.

- Factores físicos. Se trata de intervenir sobre aspectos ambientales como la luz, ruido, distribución de espacios, agrupamientos, etc., que puedan favorecer esas alteraciones de conducta. En último término, se utilizarán cambios bidireccionales, buscando que la persona vaya acomodándose y asimilando situaciones reales, que le permitan una conducta adaptativa en su entorno.

- Factores programáticos. Realizar las adaptaciones adecuadas en los elementos básicos del currículo, programar sobre entornos significativos, adecuar las actividades a las características de cada sujeto, presentar la información de forma comprensible, motivante y que le permita la elección y control de sus propias acciones. En este sentido, muchas veces aparecen comportamientos negativos como consecuencia de un excesivo control y nivel de exigencia desajustado. Estos factores deben ser objeto de una evaluación y planificación, de tal manera que se puedan producir cambios o modificaciones en el entorno como parte integrante de una estrategia que nos permita reducir o eliminar ese problema de conducta.

- Factores interpersonales. Tener, adoptar y mantener una actitud positiva por parte de los profesionales que intervienen con el alumno es una herramienta muy poderosa. Es importante convertirnos en señal de refuerzo, vincular una relación positiva con la comunicación, creando intereses compartidos, e interacciones y comunicación reciproca.

b) Enseñanza en Entornos Significativos. Además de trabajar en el entorno aula, es importante que los procesos de enseñanza y aprendizaje se desarrollen en contextos naturales. Diseñando actividades significativas que posibiliten al niño desenvolverse en la vida diaria. Es muy importante proporcionarle claves que le permitan autorregular su propia conducta, propiciándole una mayor flexibilización que le facilite expresarse con un mayor grado de espontaneidad, y vaya alcanzando mayores cotas de autonomía personal, mayor autodeterminación y, en definitiva, un mayor control sobre sus propia vida. Se trata de crear ambientes motivante, significativos, afectivos, positivos, claramente predecibles y ajustados a sus necesidades, intereses y capacidades.

c) Enseñanza de habilidades comunicativas. Una verdadera equivalencia funcional significa que la conducta comunicativa da lugar a un efecto muy similar o idéntico al producido por la conducta problemática a la que está intentando reemplazar. Es preciso elegir el sistema de comunicación adecuado, incrementar la comunicación y mejorar el lenguaje comprensivo; con ello se persigue el desarrollo de la comunicación por todos los medios y estrategias posibles, siendo el único criterio fundamental lograr una comunicación efectiva y funcional.

d) Promover la enseñanza de habilidades de planificación, habilidades adaptativas, habilidades sociales, etc. La falta de competencia social y de interacciones adecuadas está en la base de los problemas de conducta. Por eso, la enseñanza de habilidades sociales, junto con la intervención comunicativa, constituyen pilares básicos en la prevención de las conductas desafiantes. Es necesario enseñar a Jorge:

* Habilidades básicas de interacción social
* Habilidades para hacer amigos
* Habilidades relacionadas con los sentimientos y emociones
* Habilidades de adaptación personal y de tolerancia
* Habilidades para la solución de problemas interpersonales
* Habilidades para afianzar la autoestima

Todas ellas son alternativas adecuadas a las conductas problemáticas y un soporte esencial de la intervención educativa.

e) Estructuración Espacio–Temporal. Una organización adecuada del entorno ayuda al alumno a comprender mejor el medio, y a predecir los acontecimientos que suceden habitualmente en él, de forma que puedan desenvolverse con mayor autonomía. La estructuración del entorno mediante claves u otro tipo de ayudas visuales o auditivas, tienen como finalidad que reciban por adelantado información suficiente sobre lo que va a suceder y lo que se espera de él, potenciando su capacidad para controlar e incidir en su entorno. De esta manera nos estamos “vacunando” ante la presencia de conductas desafiantes, estamos realizando una actividad preventiva. Se trata de eliminar las barreras psicológicas con las que se encuentra, sustituyendo una serie de claves complejas, abstractas y poco perceptibles, por claves concretas, sencillas y duraderas, de tal forma que permitan a Jorge mejorar sustancialmente en su:

_ Capacidad de autocontrol
_ Dominio y control de entorno
_ Mayor flexibilidad
_ Un mayor grado de espontaneidad, favoreciendo así competencias de interacción.

Mediante fotos, dibujos, pictogramas, carteles, y otro tipo de ayudas, se ordenan temporalmente las acciones principales de la jornada diaria con paneles informativos, agendas personales, relojes adaptados etc.

La estructuración del ambiente se refiere fundamentalmente a dos variables relacionadas entre si: el espacio y el tiempo.

La ordenación del espacio se realiza mediante señales que permitan entender más fácilmente los sucesos y ejercer control sobre los mismos. Utilizamos pictogramas, símbolos y carteles para señalar las diferentes dependencias del centro: marcadores de puertas, de mobiliario, y diferentes rincones de las aulas.

La ordenación temporal se realiza mediante fotos, dibujos, pictogramas, carteles y otro tipo de ayudas, con el objeto de ordenar temporalmente las acciones principales de la jornada diaria con paneles informativos, agendas personales, relojes adaptados etc.

Las Agendas personales, calendarios, relojes adaptados, espacios personalizados, paneles emocionales... son instrumentos que facilitan al alumno organizar su espacio y su tiempo; favorecen el aprendizaje para programar los acontecimientos sociales relevantes de la vida cotidiana, logrando con ello el mayor grado de autonomía e independencia posible.

Se pretende con ello que el alumno vaya tomando conciencia y organizando su espacio y su tiempo. Con el panel del aula van aprendiendo a estructurar su tiempos en el colegio, con las agendas personales este horario se personaliza, no quedando reducido al tiempo que pasan en el centro, sino aprendiendo a organizar también el espacio fuera de él: asistir a una fiesta de cumpleaños de un amigo, salir de paseo con..., ir al club, montar en bici, visitar a..., revisión médica...ver la tele... Es decir, que aprenda a anticipar y programar los acontecimientos sociales relevantes, organizando sus necesidades particulares y aprendiendo a planificarse.

lunes, 4 de marzo de 2013

Programa de Habilidades Sociales para Trastornos con Espectro Autista


PROGRAMA PARA EL DESARROLLO DE HABILIDADES BÁSICAS DE INTERACCIÓN SOCIAL Y DE COMUNICACIÓN[1]

ÍNDICE.

NIVEL 1. FACILITAR LA ATENCIÓN HACIA LOS OTROS, CONTINGENCIA SOCIAL Y TOMA DE TURNOS.

Fase 1. Percepción de relaciones contingentes entre las acciones propias y de otros.
Fase 2. Facilitación del contacto ocular.
Fase 3. Facilitar la toma de turnos.
Fase 4. Discriminación entre contingencia e imitación.

NIVEL 2. IMITACIÓN Y HABILIDADES DE ATENCIÓN CONJUNTA.

Habilidades de Imitación.

Fase 1. Imitación de esquemas familiares.
Fase 2. Imitación de esquemas nuevos.
Fase 3. Imitación contingente a la de otros niños.

Comunicación y atención conjunta.

         Fase 1. Comunicación para satisfacer un deseo.
         Fase 2. Compartir actividades.
Fase 3. Uso del contacto ocular en el contexto comunicativo.
Fase 4. Atender a señales no verbales de los demás y dirigir la atención del otro.
PROGRAMA PARA EL DESARROLLO DE HABILIDADES BÁSICAS DE INTERACCIÓN SOCIAL Y DE COMUNICACIÓN


NIVEL 1. FACILITAR LA ATENCIÓN HACIA LOS OTROS, CONTINGENCIA SOCIAL Y TOMA DE TURNOS.

Fase 1. Percepción de relaciones contingentes entre las acciones propias y de otros.

       La finalidad de esta primera fase es ayudar al niñ@ a darse cuenta y percibir las relaciones de contingencia entre sus comportamientos y los del adulto. Para ello, éste debe imitar exactamente, con juguetes u objetos, las mismas acciones que el niñ@.

         Las imitaciones deben ser tan parecidas como sea posible a las acciones del niñ@, pero exageradas.

         Se debe conseguir la atención previa del niñ@, colocando el objeto o el juguete dentro de su campo visual.

         Los objetivos de esta primera fase son, pues:

Ø      El niñ@ atiende a las acciones del adulto.
Ø      El niñ@ se da cuenta de que las acciones del adulto siguen a sus propias acciones.




Fase 2. Facilitación del contacto ocular.

         Muy a menudo, los niñ@s con bajos niveles de competencias sociales y comunicativas suelen focalizar su atención, o bien en el juguete u objeto que tienen entre sus manos, o bien en el juguete u objeto que tiene el adulto, más que en la cara de éste.

         La finalidad de esta segunda fase es cambiar la atención del niñ@ desde el juguete u objeto hacia la cara del adulto.

         La estrategia es prácticamente la misma que la de la fase anterior, excepto que la mirada hacia la cara del adulto se facilita poniendo éste su rostro dentro de la línea de visión del niñ@.

         Al tiempo que imita la acción del niñ@, el adulto debe poner el objeto delante de su cara. De esta manera, si el niñ@ mira hacia el objeto o hacia el juguete, verá también la cara del adulto. Éste puede mostrar una expresión emocional positiva exagerada (p.e., sonreir) cuando el niñ@ mire en su dirección.

         Los objetivos que se pretenden conseguir en esta segunda fase son:

Ø      El niñ@ comienza a mirar a la cara del adulto.
Ø      El niñ@ se da cuenta y percibe que el adulto está siguiendo su acción.       

Fase 3. Facilitar la toma de turnos.

         La finalidad es que el niñ@ aprenda la naturaleza de “ida y vuelta” de las interacciones. En momentos determinados el adulto debe esperar unos segundos antes de imitar al niñ@, para comprobar si él o ella está esperando a que el adulto le imite (espera estructurada). Este tipo de alternancia imitación-espera crea la sensación de una toma de turnos, en la cual el niñ@ realiza una acción (mira) después de la espera del adulto, y entonces el adulto vuelve a imitar. Es posible que el niñ@ disfrute con esta actividad y pueda llegar a considerarla un juego, deteniendo repentinamente sus acciones, o acelerándolas, o ralentizándolas, para ver si el adulto le sigue.

         Los objetivos de esta fase son los siguientes:

Ø      El niñ@ espera la imitación del adulto.
Ø      El niñ@ empieza a cambiar sus propias conductas y mira a ver si el adulto cambia su conducta.
Ø      El niñ@ muestra signos comportamentales de que está participando en un juego.

Fase 4. Discriminación entre contingencia e imitación.

         El propósito de esta fase es que el niñ@ aprenda que la toma de turnos en las interacciones puede tener lugar sin necesidad de que el adulto imite exactamente su conducta. En vez de hacer una imitación exacta, el adulto hace modificaciones pequeñas de la conducta. Por ejemplo, el adulto puede hacer lo mismo pero con diferente juguete, o usando el mismo juguete, hacer algo diferente. Por ejemplo, puede alterar (aumentar o disminuir) la velocidad de la acción. Si el niñ@ emite sonidos o palabras, se puede modificar la forma o la entonación de la emisión.

         Los objetivos de esta cuarta fase son:

Ø      El niñ@ llega a anticipar las imitaciones del adulto, aún cuando no sean exactas.
Ø      El niñ@ sigue disfrutando en interacciones de toma de turnos.


NIVEL 2. IMITACIÓN Y HABILIDADES DE ATENCIÓN COMPARTIDA.

El trabajo en este nivel se puede iniciar después de que el niñ@ empiece a atender sistemáticamente a la imitación del adulto.

Habilidades de Imitación.

         Ampliar y profundizar en las habilidades de imitación es muy importante, dado que es la base sobre la que se apoyan gran cantidad de intercambios sociales en la infancia. Imitar acciones sin objetos, o con objetos, favorece la adquisición y el aprendizaje de habilidades comunicativas y sociales.

Fase 1. Imitación de esquemas familiares.

         La finalidad de esta fase es que el niñ@ imite las acciones del adulto, y que lo haga de manera espontánea. La estrategia consiste en introducir un esquema (ya sea motor, verbal o vocal) que el niñ@ ha mostrado en otras ocasiones. Para ello, cuando el niñ@ esté en condiciones óptimas de atención e interacción, se introduce una acción familiar simple con un objeto. La primera acción debe ser algo que haya hecho el niñ@ muy recientemente (unos minutos antes). En ningún caso la acción debe ser la misma que el niñ@ estaba realizando. Puede que se necesiten varios intentos y que el niñ@ tarde en imitar. El adulto volverá a imitar la acción del niñ@ después de varios intentos por facilitar la imitación espontánea del niñ@.

         Los objetivos son:

Ø      El niñ@ imita espontáneamente esquemas familiares simples con juguetes.
Ø      El niñ@ imita espontáneamente sonidos, verbalizaciones y expresiones familiares (relacionadas con las acciones).
Ø      El niñ@ imita espontáneamente esquemas complejos con objetos y/o sonidos, verbalizaciones y expresiones familiares.

Fase 2. Imitación de esquemas nuevos.

       El propósito de esta fase es enseñar al niñ@ a imitar espontáneamente acciones nuevas. La estrategia es la misma que la de la fase anterior, excepto en que se introducen esquemas no familiares. El adulto inicia la actividad con esquemas que son modificaciones evidentes de acciones familiares del niñ@, y progresa lentamente hacia acciones más novedosas.

         Los objetivos de esta fase son los siguientes:

Ø      El niñ@ imita espontáneamente modificaciones claras de esquemas familiares con objetos y/o sonidos, verbalizaciones y expresiones.
Ø      El niñ@ imita, o intenta imitar, espontáneamente esquemas totalmente nuevos con objetos y/o sonidos, verbalizaciones y expresiones.

Fase 3. Imitación contingente a la de otros niños.

         La finalidad de esta fase es que el niñ@ utilice sus habilidades de imitación para que comparta una actividad con otro(s) niñ@(s). El adulto debe tener preparada una actividad con el mismo material que está usando el niñ@, para proponérsela al primer niñ@ que se acerque espontáneamente. La actividad debe permitir la participación conjunta de ambos niñ@s. Por ejemplo, si se está jugando con plastilina se puede pedir al otro niñ@ que haga lo mismo que está haciendo el niñ@.

         Los objetivos de esta fase son:

Ø      El niñ@ atiende a la acción que realiza el otro niñ@.
Ø      El niñ@ imita acciones del otro niñ@ para completar una actividad.

Comunicación y Atención Compartida.

Fase 1. Comunicación para satisfacer un deseo.

       El propósito de esta fase es motivar al niñ@ a que se comunique espontáneamente con el adulto para obtener algo que desea (objeto, alimento, acción, etc.). Esto se consigue utilizando objetos interesantes para el niñ@ dentro de una caja transparente difícil de abrir, o fuera del alcance del niñ@ pero a su vista. El adulto debe estar pendiente del niñ@, y cuando éste intente abrir la caja o alcanzarla, abrírsela o dársela para que consiga el objeto. El adulto debe hacer esto regularmente varias veces, después esperar a que el niñ@ realice alguna acción (gestos, sonidos, palabras, etc.) para indicar al adulto que quiere el objeto que está dentro de la caja, y entonces dárselo inmediatamente.

Esto también se puede hacer, por ejemplo, durante el recreo, dándole algo que le guste comer. No tardará en pedir ayuda para que alguien le abra la puerta, o le ayude a ponerse el abrigo.

Los objetivos son:

Ø      El niño inicia actos espontáneos de comunicación (gestos, mirada, lenguaje) para pedir un objeto, acción o ayuda.




Fase 2. Compartir actividades.

       La finalidad de esta fase es facilitar al niñ@ la participación y la comunicación acerca de las actividades que esté compartiendo. Los objetos que se seleccionen deben requerir la ayuda de otra persona (p.e., jugar con pelotas, con pompas de jabón, etc.). Los objetos que por su naturaleza dirigen la atención del niñ@ hacia la cara del adulto son los más indicados.

         Los objetivos son:

Ø      El niñ@ pide ayuda espontáneamente durante una actividad compartida.
Ø      El niñ@ pide al adulto que participe en una actividad.
Ø      El niñ@ pide al adulto que participe en una rutina social.

Fase 3. Uso del contacto ocular en el contexto comunicativo.

       El fin de esta fase es enseñar al niñ@ que sus propias señales no verbales (principalmente la mirada) tienen mucha importancia en la comunicación con otras personas. Esto se favorece con una pausa del adulto antes de cumplir la petición del niñ@ (espera estructurada). Normalmente el niñ@ tenderá a mirar espontáneamente a la cara del adulto para activar el inicio de la acción. Otra estrategia puede ser fingir confusión o que no se entiende la petición del niñ@. Por ejemplo, si el niñ@ pide una acción, iniciar una acción totalmente distinta, detenerse y atender al niñ@ esperando a que nos mire. También preguntar al niñ@ si quiere A o B, y mostrarse dubitativo hasta que el niñ@ mire a la cara del adulto; después cumplir inmediatamente la petición.

         Los objetivos de esta fase son los siguientes:

Ø      El niñ@ inicia actos comunicativos de petición mientras mira a la cara del adulto, combinando contacto ocular con las peticiones.

Fase 4. Atender a señales no verbales de los demás y dirigir la atención del otro.

         La finalidad de esta fase es que el niñ@ empiece a tener en cuenta señales no verbales más complejas que muestra el adulto mientras él realiza una petición. Una vez que el niñ@ mira consistentemente a la cara del adulto para controlar la ejecución de su petición (mirada de monitorización), el adulto realiza una señal no verbal muy exagerada para indicarle si va a realizar o no la acción que el ha requerido. De esta manera, el niñ@ podrá aprender que algunas señales no verbales de los demás pueden ser muy importantes en la comunicación. Ocasionalmente, el adulto puede hacer como que no presta atención al niñ@, para motivarle a que dirija la atención del adulto con llamadas.

         Las habilidades de llamada se pueden trabajar individualmente, partiendo de situaciones muy exageradas en las que el adulto no atiende a nada (p.e., tapándose la cara con el brazo sobre la mesa al ver que el niñ@ inicia una petición) y acercándose al niñ@ para que sea muy fácil que éste toque al adulto.

         Los objetivos son:

Ø      El niñ@ empieza a atender a señales no verbales que muestra el adulto.
Ø      El niñ@ dirige la atención del adulto hacia un objeto o actividad.





[1] Programa desarrollado por L.G. Klinger y G. Dawson.

Cómo reconocer un retraso madurativo del aprendizaje


¿Cómo reconocer en el aula a un alumno con retraso madurativo del aprendizaje?
En el área de la lecto-escritura:
- Su lectura es entrecortada, silábica, imaginativa, se pierden de línea....
- A veces tienen falta de comprensión lectora.
- Mala ortografía.
- Letra irregular, a veces ilegible.
- Cometen omisiones, sustituciones, inversiones....
- Se ponen muy nerviosos al leer en voz alta.
- Baja expresión escrita.

En el área de matemáticas:
- Lentos en el cálculo mental o cuentan con los dedos.
- Les cuesta aprenderse las tablas de multiplicar.
- Dificultad en la resolución de problemas razonados.
- Ponen el resultado directamente sin explicar la estrategia.


Cada alumno presenta en mayor o menor grado estos síntomas. A veces bajo la etiqueta de retraso escolar puede haber alumnos con una dislexia no diagnosticada.

En general:
- Son alumnos muy imaginativos, creativos y sensibles.
- Falta de atención.
- Parece que no escuchan, están en su mundo.
- El copiado en la pizarra se les dificulta.
- Agarran mal el lápiz.
- Lentos en la ejecución de las tareas.

¿Qué hacer si lo identificas?
- Derivarle a un psicólogo/psicóloga del centro (si lo hubiera) para que se diagnostique a este alumno y se derive al profesional adecuado.
- Hablar con los padres para que acudan a un centro especializado, para que se le realice una valoración pedagógica o para solucionar este retraso.

¿Cómo ayudarle en el aula?
- Asegurarse de que entiende bien las tareas pues a menudo no las comprenden.
- Evaluar su rendimiento en función de sus propios esfuerzos y logros, en vez de evaluarle con respecto a los alumnos de su clase.
- Reconocer que son niños que trabajan mucho más que los otros para alcanzar el mismo nivel de conocimientos.
- La paciencia es un elemento clave pues tienen alternancia de días buenos y malos, son inconstantes en su rendimiento.
- Reforzarles positivamente.